La explicación oral no es el mejor medio para transmitir una información
precisa a un grupo de personas. Umberto Eco señalaba
que sin el texto escrito es difícil que la humanidad hubiera podido
llegar al nivel de desarrollo del pensamiento que ha alcanzado. Y
es porque los errores en la codificación de los mensajes, cuando el
maestro explica verbalmente, solo son comparables con los errores
en la decodificación, cuando el alumno escucha, o simplemente
oye sin escuchar.
La mejor solución para enriquecer nuestras clases es hacerlas participativas.
Pero primero veamos qué puede hacer un docente cuando
explica un tema a sus alumnos.
Presentar de modo global un tema
Presentar de modo global un tema
La explicación oral es una herramienta para presentar de modo
sintético las ideas claves, globales, generales. El docente no está
preocupado por el detalle, sino por facilitar al alumno una comprensión
total del fenómeno; ya habrá tiempo después para los
detalles y una presentación de este tipo puede realizarse en no más
de diez o quince minutos. Una regla sencilla sería: la duración de
una explicación en primaria o en secundaria no debe exceder la
edad de los alumnos reducida en dos o tres minutos. Por ejemplo,
para alumnos de doce años, no exceder los diez minutos. Pasado
ese tiempo, se les pide realizar alguna actividad, responder preguntas
o hacer ejercicios.
Dar pautas para un trabajo
Las instrucciones para los trabajos deberían quedar también por
escrito, pero las dudas son frecuentes. Los alumnos pueden plantearse
dificultades en las que el maestro nunca habría pensado, o
dar por conocidos supuestos que no lo son. Por ello, el docente
debe plantear las instrucciones, luego pedir a algún alumno que las
repita, o que las escriba en la pizarra.
Trabajar en equipo es muy importante por ello te invitamos a ver este cortometraje.
Trabajar en equipo es muy importante por ello te invitamos a ver este cortometraje.
Incentivar a los alumnos, ayudarlos a encontrarse motivados
Se trata de aprovechar las posibilidades de la comunicación verbal:
contar una historia, una anécdota; plantear preguntas, dudas; permitir
que se genere una discusión, un enfrentamiento, para luego
encauzarlo… Todo debe llevar a la búsqueda, en equipo, de la
verdad.
Mostrar la relación de un tema con otros
El aprendizaje significativo necesita vincular los nuevos conocimientos
con los preexistentes, crear un marco próximo en donde
situar las nuevas ideas. Vincular y relacionar conceptos supone trabajar
con analogías y similitudes; preguntar por ellas, plantear algunas
ciertas y otras que no lo son, para que los alumnos descubran
las ideas falsas.
Sugerir aspectos importantes para estudiar
¡Hay tanto por estudiar y por aprender! Es bueno centrar al alumno,
ayudarle a distinguir el maíz de las hojas, las ideas medulares de las
secundarias; los ejemplos, de las anécdotas; los casos particulares,
de los generales. De lo contrario, el alumno se quedará con los aspectos
menos relevantes y se olvidará de lo esencial.
Generar dinámicas de grupo que ayuden al aprendizaje
Existen dinámicas muy eficaces: formar grupos de seis para generar
seis ideas, trabajar por parejas, realizar una “tormenta de ideas”…
Estas dinámicas vehiculan la comunicación y el conocimiento, y la
clase es el contexto adecuado para generarlas.
Realizar tutoría en grupo
Aunque los alumnos pueden sentirse cohibidos a hablar en clase, es
la actitud del docente, siempre con un refuerzo positivo, la que les
ayudará a aprender a expresarse, a comunicar sus dudas. Manifestar
una duda en público no solo permite aclararla –seguramente– para
10 Recursos tecnológicos para el aprendizaje
otros compañeros; también es una ocasión para que el alumno adquiera
confianza en sí mismo y sepa que tener una duda no le quita
prestigio sino que solo el sabio es capaz de plantear sus dudas a
los otros. Esto hay que decírselo a los alumnos, pero también practicarlo
y, sobre todo, reaccionar siempre bien a las preguntas de los
estudiantes: ninguna cuestión es absurda o necia; en cambio, utilice
frases como “Muy buena pregunta”, “Excelente cuestión”, “Gracias
por plantearnos una duda que seguramente muchos comparten”.
Supervisar actividades individuales
o en grupo durante la sesión de clase
Supervisar actividades individuales
o en grupo durante la sesión de clase
No hay muchos momentos en los que el docente pueda observar
a sus alumnos mientras trabajan. Así, en la clase pueden estar realizando
tareas individuales o en grupo. Si se desplaza por entre las
mesas, posiblemente descubra los “pequeños” grandes problemas
de su aprendizaje: la dificultad para concentrarse, los roces afectivos
en el pequeño grupo, las posturas incorrectas al sentarse, la
necesidad de utilizar anteojos para leer.
Presentar paquetes pequeños y precisos de información
(corta duración)
Presentar paquetes pequeños y precisos de información
(corta duración)
Son píldoras informativas que los alumnos pueden asimilar, pero
que deberán complementarse con un texto escrito, actividades posteriores
o apuntes en pequeños grupos.
Otros recursos
El docente puede mostrar la aplicación práctica de un aspecto teó-
rico mediante ejemplos, anécdotas, historias, biografías; así como
enseñar a los alumnos el funcionamiento de un dispositivo o cómo
realizar una experiencia. Los alumnos atienden y escuchan con
gran facilidad estas explicaciones prácticas. No siempre es posible
hacerlas para todo el grupo. Los medios audiovisuales pueden ayudar
en muchos casos.
Encuentra más sobre el trabajo en equipo en el siguiente link http://www.gestiopolis.com/aula-como-escenario-para-trabajar-en-equipo/
Cómo generar dinámicas de grupo en la clase
El trabajo cooperativo y colaborativo no se produce solamente a través de un foro de Internet. Ni tampoco únicamente cuando el grupo se reúne fuera de las horas de clase. El salón de clase es un excelente momento para potenciar actividades en grupo. Frente al modelo de un docente tradicional explicando, existe el de profesor facilitador que dedica una parte de su tiempo de docencia en el aula a permitir a los alumnos trabajar individualmente o en grupo, desarrollando competencias, aprendiendo.
Aunque lo ideal es una organización flexible, como la que puede apreciarse en la imagen, datada en 1995, también pueden organizarse dinámicas de grupo simultáneas, formando pequeños equipos de 3 ó 4 personas. Haga un estudio con ayuda de un observador, cronómetro en mano: cuando un docente organiza una sesión de discusión y diálogo con todo el grupo de clase, pongamos 30 alumnos, sin recurrir a dinámicas de grupo, sino todos en un único grupo, ¿cuáles son los tiempos de participación, si la sesión duró una hora?
• El profesor suele haber estado hablando entre 30 y 40 minutos.
• Un par de alumnos han hablado entre 5 y 10 minutos.
• Media docena de alumnos han hablado entre 1 y 5 minutos.
• El resto no ha participado, o lo ha hecho con monosílabos o con intervenciones de menos de 1 minuto.
Tradicionalmente existen una serie de técnicas (ver los enlaces) para dinamizar los grupos: formar grupos de 6 alumnos que en 6 minutos extraigan seis ideas, la lluvia de ideas, etcétera. Aquí vamos a sugerir algunas dinámicas que pueden organizarse con la ayuda de medios visuales de clase: pizarra, franelógrafo, videoproyector…
Redactar un texto
Es una de las dinámicas grupales más conocidas. El docente escribe la primera palabra. Luego, cada alumno deberá añadir rápidamente una palabra, hasta crear una historia. El proceso tiene un límite (tiempo o intervenciones) establecido. Esta técnica se aplica en diferentes materias. Por ejemplo, en clase de lengua permite discutir el uso de los adjetivos, la sintaxis, el orden en la frase, la construcción de fases subordinadas y coordinadas o el uso de los signos de puntuación. En una clase de historia se utiliza para repasar acontecimientos, fechas, lugares, personajes históricos, etcétera. Divididos en pequeños grupos trabajando simultáneamente, la técnica puede ser similar, usando murales distribuidos por la clase. Una variante es proporcionar a cada grupo un conjunto de palabras (las mismas a todos los grupos) y pedirles que redacten una frase (pueden añadir palabras propias como elementos copulativos). El trabajo con textos logra enriquecerse notablemente utilizando computadoras portátiles conectadas a Google Docs para crear textos compartidos.
Construir un gráfico
La dinámica por seguir con las imágenes puede ser similar a la que se utilizaba con el texto. Se distribuye una serie de figuras a cada grupo y deben elaborar una figura conjunta. Una interesante variante es cuando se les proporcionan los diferentes elementos de un diagrama o de un mapa conceptual para que los relacionen. La organización de mapas conceptuales a partir de elementos previos es una tarea estimulante para ser realizada en grupo
Organizar listas de palabras
La generación de listas de palabras ha estado ligada, desde siempre, a las dinámicas de grupo, por ejemplo brainstorming. Además, puede trabajarse en crear listas de sinónimos, de antónimos, de derivados de la misma raíz, de términos consecutivos que comiencen por letras consecutivas (se practica vocabulario y se repasa el alfabeto), etcétera.
Completar gráficos y mapas
Los gráficos y mapas pueden completarse, bien añadiendo palabras o elementos gráficos, como también coloreando. El uso de medios audiovisuales colectivos durante este proceso es ideal para que el grupo pueda discutir conjuntamente los resultados que se van obteniendo de manera inmediata.



.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario